Rechazo unánime a que el parque Hidalgo se llame Manuel Lepe
Mediante diversos sondeos de opinión emprendidos por diversos medios de comunicación, entre ellos AZNoticias.mx, la opinión en redes sociales y diversos círculos sociales, es que el presidente municipal y regidores no aprueben la ocurrencia o deseo de la familia Lepe.

Por Osvaldo Granados
La inconformidad ciudadana ha quedado de manifiesto en distintos espacios de opinión pública, donde vallartenses han expresado de forma clara su desacuerdo con la propuesta de renombrar el tradicional Parque Hidalgo como Parque de Las artes “Manuel Lepe”.
A través de comentarios en redes sociales, sondeos realizados por medios locales —entre ellos AZNoticias.mx— y conversaciones en diversos sectores sociales, la mayoría de las posturas coinciden en rechazar el cambio, al considerar que se trata de una decisión innecesaria y ajena a las verdaderas prioridades del municipio.
Las opiniones recabadas reflejan molestia, cuestionamientos y en algunos casos indignación, señalando que el parque ya forma parte de la identidad histórica de la ciudad bajo su nombre actual, por lo que modificarlo no representa un beneficio tangible para la población.
CRÍTICAS A PRIORIDADES DEL GOBIERNO MUNICIPAL
Entre los principales argumentos ciudadanos destaca la exigencia de atender problemáticas más urgentes como servicios públicos, infraestructura urbana y mantenimiento de espacios, antes que promover cambios simbólicos.
Algunos comentarios señalan que, en caso de reconocer la figura de Manuel Lepe, podrían buscarse alternativas como placas conmemorativas, estatuas o espacios culturales, sin necesidad de modificar el nombre de un sitio emblemático.
Asimismo, se cuestiona la pertinencia de que este tipo de decisiones surjan sin una consulta amplia y formal a la ciudadanía, lo que ha incrementado la percepción de imposición.
IDENTIDAD Y TRADICIÓN, EN EL CENTRO DEL DEBATE
El Parque Hidalgo es considerado por muchos vallartenses como un punto de referencia histórico y social, por lo que el cambio de nombre ha sido interpretado como una alteración innecesaria de la identidad local.
En ese contexto, el consenso ciudadano —al menos en los espacios donde se ha recogido opinión— apunta a mantener el nombre original y evitar una decisión que podría generar mayor división que reconocimiento.
La discusión continúa abierta, pero hasta ahora, el pulso social parece inclinarse de forma contundente hacia el rechazo de la propuesta.
