Ni de noche el malecón se libra de mostrar el olvido y obras inconclusas
Mientras turistas recorren uno de los principales atractivos de Puerto Vallarta y buscan llevarse las mejores fotografías del malecón, también se topan con muchos rincones con deterioro, trabajos inconclusos, basura y mobiliario en malas condiciones

Por Osvaldo Granados
Ni de noche el malecón de Puerto Vallarta se libra del descuido. Aunque las luces, el movimiento de turistas y la actividad comercial mantienen viva la zona hasta altas horas, basta caminar unos metros para encontrar obras inconclusas, restos de materiales, mobiliario deteriorado y espacios que contrastan con la imagen turística que el destino busca proyectar.
Para los habitantes, algunas de estas escenas ya forman parte del paisaje cotidiano. Para los visitantes, en cambio, representan una imagen muy distinta a la que esperan encontrar al llegar a uno de los principales atractivos turísticos de Puerto Vallarta.
Las imágenes muestran que el problema no desaparece con la oscuridad. En distintos puntos, estructuras colocadas para delimitar trabajos permanecen sobre el paso peatonal, mientras otros espacios lucen con señales evidentes de falta de mantenimiento.
EL DESCUIDO TAMBIÉN SE CUELA EN LAS FOTOGRAFÍAS
El malecón mantiene su atractivo por la combinación de mar, esculturas, restaurantes, comercios y el constante tránsito de personas. Sin embargo, quienes buscan capturar una fotografía del paisaje pueden encontrarse accidentalmente con una obra sin concluir o algún elemento deteriorado.
Incluso cuando el objetivo es captar el espectáculo de los barcos piratas y la pirotecnia que puede observarse desde el malecón durante la noche, algunos de estos elementos terminan apareciendo en las imágenes.
El contraste resulta evidente: de un lado, el espectáculo nocturno y la bahía iluminada; del otro, estructuras provisionales, zonas de trabajo y espacios que no corresponden precisamente con la imagen de un destino turístico internacional.
UN ATRACTIVO QUE PIDE MANTENIMIENTO
A lo largo del malecón también pueden observarse otros signos de deterioro, como botes de basura en malas condiciones, luminarias que no funcionan y áreas que requieren atención y mantenimiento.
El problema no está en la falta de visitantes. Por el contrario, la zona registra un importante flujo de personas durante las noches, tanto turistas como residentes que acuden a caminar, cenar, comprar o simplemente disfrutar de la vista.
Precisamente por eso, el estado del principal corredor turístico de la ciudad resulta difícil de pasar por alto.
LA POSTAL QUE NO APARECE EN LAS CAMPAÑAS
Puerto Vallarta construye buena parte de su identidad turística alrededor de su malecón. Sus esculturas, el mar, los atardeceres y la actividad nocturna forman parte de las imágenes con las que el destino se promociona dentro y fuera de México.
Pero existe otra postal que difícilmente aparece en las campañas oficiales: la de las obras que permanecen sin concluir, los espacios deteriorados y la falta de mantenimiento.
Los turistas quizá no siempre incluyen estos detalles en las fotografías que publican en redes sociales, pero sí los ven durante sus recorridos y pueden llevárselos como parte de la experiencia que tienen en el destino.
Y en una ciudad que depende en buena medida de su actividad turística, la percepción también cuenta.
¿DÓNDE ESTÁ EL MANTENIMIENTO?
El deterioro del malecón deja una pregunta sobre la mesa: ¿por qué un espacio tan importante para la imagen turística de Puerto Vallarta permanece con obras inconclusas y señales de abandono?
Al gobierno municipal le corresponde mantener en condiciones adecuadas los espacios públicos, pero también al sector turístico le interesa que el destino conserve una imagen acorde con la promoción que permanentemente se hace de Puerto Vallarta.
Mientras tanto, los habitantes siguen caminando entre zonas deterioradas y trabajos que no terminan, a la espera de que alguna autoridad ponga atención en un lugar que, más que cualquier campaña, funciona como una de las principales cartas de presentación de la ciudad.
Porque el malecón no necesita únicamente turistas, restaurantes llenos o espectáculos nocturnos. También necesita mantenimiento, limpieza y atención permanente. Y esa es una postal que, por ahora, sigue pendiente.
