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Perros y alacranes representan mayor riesgo e incidencias que los cocodrilos en Jalisco

Escrito por Redacción AZNoticias on . Posted in Puerto Vallarta

Un análisis del boletín epidemiológico de la Secretaría de Salud muestra una incidencia muy inferior a la de perros, alacranes, mosquitos, abejas y serpientes; el biólogo Armando Rubio advierte que el riesgo por cocodrilos ha sido sobredimensionado.


Por Osvaldo Granados

La posibilidad de sufrir una mordedura o ataque de cocodrilo en Jalisco representa menos del 1 por ciento frente a las incidencias provocadas por otras especies y animales que tienen contacto cotidiano con la población, de acuerdo con los datos del boletín epidemiológico de la Secretaría de Salud correspondientes a 2025 y el registro histórico presentado por especialistas.

La información fue expuesta en el curso “Comunicar también es conservar” que recibieron periodistas y elementos de Protección Civil por parte de la organización SOS Cocodrilo Nayarit en el contexto de la discusión sobre la presencia de cocodrilos en Puerto Vallarta y Bahía de Banderas, donde en los últimos meses algunos encuentros entre estos reptiles y personas han generado preocupación entre residentes y visitantes.

Sin embargo, las cifras muestran una diferencia considerable cuando se compara la incidencia de los cocodrilos con otros animales.

ALACRANES Y PERROS, MUY POR ENCIMA DE LOS COCODRILOS

El registro de la Secretaría de Salud para Jalisco durante 2025 contabilizó 44 mil casos relacionados con alacranes, mientras que las mordeduras o picaduras de perros sumaron 9 mil 257 casos.

A estos se agregaron 2 mil 317 casos relacionados con mosquitos, 387 por abejas y 115 por serpientes.

En el gráfico presentado, el apartado correspondiente a cocodrilos aparece con cero casos registrados durante 2025, una cifra que contrasta con la percepción de riesgo que se ha generado alrededor de estos reptiles en la región.

También se indicó que la posibilidad de ser mordido por un cocodrilo corresponde a 0.041 por ciento, menos del 1 por ciento, de acuerdo con la información expuesta.

46 CASOS EN JALISCO DESDE 1948

En cuanto al registro histórico, la información presentada contabilizó 46 casos de 1948 a 2026 en Jalisco, de los cuales cinco tuvieron consecuencias fatales, equivalentes al 9 por ciento del total señalado.

El material establece además un promedio de 1.69 casos por año, aunque la propia información presentada no detalla en ese cuadro la metodología utilizada para obtener ese promedio.

Los datos fueron utilizados para poner en perspectiva la frecuencia de los incidentes con cocodrilos frente a otras especies que provocan un número considerablemente mayor de afectaciones a las personas.

“SE HA SOBREDIMENSIONADO” EL RIESGO

El biólogo y especialista en cocodrilos Armando Rubio sostuvo que la presencia e incidencia de estos reptiles se ha sobredimensionado en comparación con las mordeduras, picaduras o incidentes provocados por otras especies.

El especialista señaló que perros, serpientes, abejas y alacranes presentan una incidencia mucho mayor y pueden generar consecuencias para los seres humanos, particularmente por la frecuencia con que ocurren estos encuentros.

La comparación no pretende eliminar el riesgo que representa acercarse a un cocodrilo, sino dimensionarlo a partir de los registros disponibles.

LOS INCIDENTES PUEDEN PREVENIRSE

De acuerdo con la información presentada por el especialista, los casos registrados pudieron haberse evitado, al considerar que los encuentros se producen principalmente cuando las personas ingresan o se aproximan a zonas donde estos animales tienen su hábitat.

La recomendación es mantener distancia, respetar las zonas de presencia de cocodrilos y atender las señalizaciones y advertencias de las autoridades.

El debate sobre estos reptiles en Puerto Vallarta y la región se mantiene abierto, particularmente ante el crecimiento urbano y turístico sobre zonas que anteriormente correspondían principalmente a ecosistemas naturales.

Las cifras presentadas plantean así otra perspectiva frente a la percepción pública: el cocodrilo puede representar un riesgo cuando existe contacto directo, pero los registros epidemiológicos muestran una incidencia muy inferior a la de otros animales con los que la población tiene contacto con mayor frecuencia.