Ra Aguilar muestra músculo en celebración de la Candelaria; reúne 1,600 liderazgos
La celebración del Día de la Candelaria se convirtió en una demostración de fuerza territorial; sin acarreos ni convocatorias forzadas, Ra Aguilar consolidó estructura y respaldo rumbo a un proyecto de cambio para Puerto Vallarta.

Osvaldo Granados
Ra Aguilar volvió a medir su capacidad de convocatoria y organización territorial al reunir a 1,600 liderazgos en Puerto Vallarta durante la celebración del Día de la Candelaria, un encuentro que terminó por convertirse en una clara muestra de cohesión interna y fuerza política.
El evento, que Ra Aguilar había prometido y cumplió, registró lleno total y un ambiente festivo marcado por aplausos, entusiasmo y mensajes de unidad. De acuerdo con los asistentes, no hubo acarreos ni convocatorias forzadas, sino participación voluntaria de liderazgos que llegaron por su propio pie, reflejando respaldo real al proyecto que encabeza.
Desde distintos puntos del municipio, liderazgos y vallartenses coincidieron en un mismo objetivo: impulsar un cambio de rumbo para Puerto Vallarta y fortalecer una estructura construida desde la base, con presencia constante en el territorio.
“TENEMOS UNA ESTRUCTURA DE ACERO”
Durante su mensaje, Ra Aguilar agradeció de manera directa a las y los 1,600 asistentes por el respaldo mostrado y destacó la solidez del movimiento que encabeza.
“Tenemos una estructura de acero”, afirmó, al subrayar la disciplina, organización y compromiso del equipo que lo acompaña.
Reconoció que, pese a tratarse de un municipio donde no cuentan con un gobierno aliado, el movimiento que lidera se ha posicionado como un referente en Jalisco, gracias al trabajo territorial permanente y a una organización cercana a la ciudadanía.
UN PROYECTO QUE AVANZA DESDE EL TERRITORIO
“Aquí hay equipo, hay una meta y hay una gran familia que conoce el territorio”, expresó Aguilar ante los asistentes, entre ovaciones y muestras de respaldo.
Para muchos de los presentes, la celebración del Día de la Candelaria fue más que un evento social: representó un mensaje político claro sobre la unidad interna, el liderazgo firme y la determinación de avanzar con orden y respaldo real de los liderazgos locales.




