Hotel Decameron desata polémica por uso de "su playa"; gobierno municipal anuncia revisión y defensa de lo público
Un video difundido en redes sociales exhibe la discusión entre bañistas y un trabajador del hotel, mientras el Ayuntamiento de Bahía de Banderas anuncia que revisará el caso y defiende el carácter público de las playas.

Por Osvaldo Granados
Una nueva controversia por el uso de la playa surgió en Bucerías, Bahía de Banderas, luego de que bañistas denunciaran que un trabajador del hotel Decameron Los Cocos les pidió retirarse de una zona que utilizaban para jugar voleibol y posteriormente quitó la red instalada en el lugar.
El incidente fue grabado y difundido en redes sociales. En las imágenes se observa a un hombre identificado como Jaime, quien presuntamente estaría relacionado con la operación del hotel, discutir con los bañistas y señalar que el espacio correspondía a propiedad privada.
Los ciudadanos rechazaron esa afirmación y sostuvieron que se encontraban en una zona de playa pública. Ante la negativa del grupo a retirar la red, el trabajador acudió personalmente a desmontarla y posteriormente volvió a pedirles que abandonaran el sitio.
UNA DISPUTA QUE AHORA DEBERÁ ACLARARSE
Durante la discusión, según la denuncia ciudadana, también se registró un intercambio ríspido con una mujer que documentaba los hechos con su teléfono celular.
A partir de lo ocurrido, quienes difundieron el video solicitaron la intervención del Ayuntamiento de Bahía de Banderas y de las autoridades estatales y federales para determinar con precisión qué superficie puede ser utilizada por el hotel y bajo qué condiciones.
El cuestionamiento central es si existe alguna concesión o autorización sobre la Zona Federal Marítimo Terrestre (Zofemat) que permita al establecimiento colocar infraestructura en el área señalada, retirar instalaciones utilizadas por visitantes o solicitar a bañistas que se retiren.
Los denunciantes también señalaron que en la zona existen palapas y otra infraestructura relacionada presuntamente con el hotel, aunque dijeron desconocer qué autorizaciones respaldan su instalación y aprovechamiento.
Hasta ahora, lo ocurrido corresponde a una denuncia ciudadana respaldada por un video. No existe, con la información disponible, una determinación de autoridad que establezca que el hotel haya cometido una irregularidad.
ALCALDE ISRAEL SANTILLÁN ACUDE A LA ZONA
La polémica llevó al presidente municipal de Bahía de Banderas, Israel Santillán, a acudir personalmente al lugar, acompañado por la encargada del despacho de Medio Ambiente, Malinalli Flores, y la secretaria general del Ayuntamiento, Ciola Arévalos.
El alcalde señaló que el gobierno municipal atenderá las inquietudes planteadas por habitantes y visitantes y que buscará establecer acuerdos con el sector hotelero, aunque reconoció que la administración y regulación de la zona federal corresponde a autoridades federales.
“El Gobierno Municipal estará en todo momento generando dos aspectos fundamentales, el apego a la normativa y a la ley, y, por supuesto, lo más importante, el apego y la cercanía con lo que más nos interesa, que es el pueblo de Bahía de Banderas y el disfrute de las playas”, expresó.
La postura municipal abre ahora la necesidad de que las autoridades competentes aclaren los límites de cualquier concesión existente y, sobre todo, qué puede y qué no puede hacer un establecimiento privado en una zona federal destinada al uso público.
PLAYAS PÚBLICAS, PERO CON REGLAS QUE DEBEN SER CLARAS
El Ayuntamiento sostuvo que las playas de Bahía de Banderas son espacios para residentes y visitantes y anunció que buscará coordinación con las autoridades federales responsables de la Zofemat.
Más allá de la discusión registrada en video, el caso pone nuevamente sobre la mesa un problema recurrente en destinos turísticos: la diferencia entre contar con una concesión para determinado aprovechamiento de una zona federal y tener facultades para restringir el acceso o retirar a personas que utilizan la playa.
Por ello, la revisión de los documentos y autorizaciones correspondientes será la que determine si la actuación del trabajador estuvo respaldada legalmente o si se excedieron las atribuciones que pudiera tener el establecimiento.
Mientras tanto, el gobierno municipal adelantó que próximamente se realizará en esa misma playa la actividad “Cascarita Bahía”, como parte de sus acciones de convivencia y recreación comunitaria.
El episodio deja una pregunta que ahora deberán responder las autoridades competentes: ¿qué superficie está concesionada, para qué puede utilizarse y cuáles son realmente los límites de quienes operan en ella?





